HISTORIA DEL CIVyD

Este proceso se ha construido de manera participada, cuyo fin principal he sido que emerjan para la participación la comunidad no conectada (gente con ideas y proyectos, incluso organizados, pero desconectados de otros procesos en el barrio). Para ello se creó un itinerario en varias fases. A resaltar que la cuestión transversal que se ha trabajado y que supone un cambio de paradigma durante todo este proceso, ha sido interpelar la participación desde el uso particular e individual, a un uso colectivo y propositivo. Es decir a construir un espacio desde el hacer, y el hacer también para el resto, y no de demandar para poder luego asistir a consumir esas actividades, o donde aunque se propusiera una actividad, esa tenía que ser con intención de mejora y aporte al proyecto común y no únicamente al grupo propio.

Primera. Construyendo las bases del proyecto:

En esta fase se trabajó en la creación del primer prototipo de proyecto, que siguió abierto a mejoras hasta su entrega en julio del 2017.

Se establecieron los valores, objetivos y bases organizativas del espacio. Es decir aquello sobre lo que se iba a sustentar este proyecto. Para ello se contó con gente afín y con la gente que ya había ido proponiendo ideas. Durante esta parte, debido a la negociación, tiempos administrativos y dificultades internas del propio proceso ha habido que pausa la construcción y usar ese periodo para difundir y conectar con más proyectos, hasta el momento que se veía que la inercia administrativa y colectiva del grupo motor volvía a facilitar el trabajo constructivo y colaborativo. La construcción de las bases del proyecto en este proceso se ha llevado a cabo a través de reuniones que eran facilitadas por el dinamizador vecinal. En ellas se usaron diferentes técnicas de creatividad social para facilitar el debate y la participación.

Segunda. Poniendo en diálogo el proyecto: Participando en actividades comunitarias, haciendo talleres abiertos, presentando lo hablado y concretado hasta el momento y pidiendo mejoras a la gente. En esta parte, se aprovecharon las diferentes jornadas existentes en el distrito para hacer unos talleres donde por un lado se contaba un resumen de lo acordado y por otro se le volvía a preguntar a la gente sobre qué posibilidades le veía al espacio, para qué cree que debería servir y que podía aportar. Además durante este proceso se ha ido construyendo una red de apoyo y conexiones con otros proyectos más innovadores y de ciudad, de manera que podamos mostrarnos más allá de nuestro propio entorno y superar las barreras imaginarias tanto del barrio con respecto al distrito, como de la posibilidad de un distrito que aporte a Madrid.

Tercera: Abriendo la incorporación de nuevos proyectos:

En este periodo es cuando de nuevo se abrió el proceso a sumar a nuevos proyectos. Ya sentíamos las bases fuertes y era más fácil que la gente se sumara. Se abrió el proceso de compilar proyectos a través de una ficha que se lanzó por las redes y se colgó de nuestro blog. En esa ficha, además de contar el proyecto, se pedía que escribiera cómo esa idea que querían desarrollar iba a mejorar el proyecto común del centro y el barrio y/o distrito. Esto nos parece muy importante, porque situaba a la gente no en una visión particular de mirar hacia la consecución de su proyecto, sino a pensar en formar parte de un proyecto compartido con incidencia en el barrio. Así, se aprovechó de nuevo para abrir el grupo motor y para en una reunión convocada con todos los proyectos, a aquellos que eran afines, se les pidió que se juntaran y construyeran las áreas de acción. Estas tenían la intención de ser un espacio de relación y trabajo en red entre proyectos con fines similares, a la par que el espacio futuro de coordinación entre áreas y de éstas, a través de representantes con el grupo motor.

Cuarta. Creando la identidad común:

En este periodo, una vez incorporada gente nueva a la que ya llevaba tiempo, y que a su vez veían a suplir bajas que habían ido ocurriendo, el objetivo principal ha sido crear entre todas las participantes e impulsoras del proyecto el sentimiento y la consciencia de formar un proyecto común y no sólo la suma de cada uno de las diferentes ideas y proyectos aportados. Para facilitar esto se ha decido, ya no tanto el pensar en grupo sino comenzar a hacer y a construir en conjunto. Ya sea desde las tareas de comunicación, a diferentes actividades o presentaciones de proyectos. A fecha de Julio del 2017, se ha presentado un proyecto que se entiende cerrado, aunque con posibilidad de revisarlo y modificarlo. Es decir, que termina un ciclo de definición y concreción, pero que lo expresamos como un proyecto “líquido” para poder adaptarse a la realidad cambiante del día a día. Las ideas fuerza son las que marcan el espectro dentro del cual puede moverse el mismo:

  • La gente en el centro.
  • La creatividad e innovación como camino.
  • La transformación y mejora como meta continua.
  • Un espacio donde se encuentre lo nuevo, lo moderno, pero también lo de siempre, porque son nuestras raíces y lo que nos ancla con nuestras historias.
  • Que fomente la diversidad, el ecologismo, el feminismo y el empoderamiento comunitario.
  • Que trabaje desde el sí como primera respuesta y esto obligue a ser un proyecto adaptativo y siempre abierto y que confíe en la mediación y sus valores.

Para eso último va a a haber un colectivo que se ha formado a lo largo de este año, compuesto por 10 personas, con acompañamiento técnico, que van a llevar a cabo labores de mediación en el espacio. Se asume como normal, que la construcción desde cero de un proyecto, llevará a cabo roces, pero se apuesta por la mediación como la herramienta para solucionarlos y salir reforzadas de esas situaciones.

Quinta. Consolidación y aceleración hacia la apertura.

Esta última parte es aquella que tras un periodo de cerca de un año naufragando entre los papeleos administrativos para la cesión, en el 2018 nos hemos encontrado con un proyecto con necesidad de ser relanzado y donde la gente y proyectos den un paso más y definitivo en su compromiso con el proyecto común. Además de generar acciones que insuflen alegría y motivación, así como seguridad en la parte del arranque del espacio.

Estamos trabajando de manera aliada con otros proyectos y recursos:

  • Grupo de Economía y Sontenibilidad futura (Oficina de Economía Social y Solidaria) que nos han facilitando la planificación y visibilización de las necesidades económicas, materiales y de implicación para un futuro cercano (apertura) y futuro a medio plazo.
  • Equipo de Comunicación: Hemos trabajado en un plan de comunicación con gente que forma parte del propio proyecto que nos facilita contarnos dar visibilidad a los proyectos y proceso común.
  • Grupo de Marco normativo común: Un espacio donde estamos trabajando todo lo hablado con respecto a usos, coordinaciones, estructura que posibilite una gestión óptima, positiva y abierta del espacio, desde una lógica de corresponsabilidad.
  • Equipo de Mediación (Asociación Encuentr@ con un proyecto de la Asociación de Vecinos). A lo largo de dos años se está formando a personas que quieran formar parte de ese futuro equipo de resolución de conflictos.
  • Usos colaborativos de los espacios: (Proyecto de participación de la Junta Municipal) : Con la ayuda de este recursos estamos viendo como llevar a cabo los usos compartidos de los espacios, de manera que ningún proyecto se apropie a título personal de algún espacio y poniendo el común, el CIVyD y la vecindad, en el centro de la dinámicas de cada iniciativa.
  • Imagen-Marca: (Proyecto de participación de la Junta Municipal) Con este proyecto vamos a hacer un transito de nombre descriptivo a un nombre emotivo y que nos identifique. Además de un nombre que nos permita nombrarnos al resto de la ciudad.

Todas estas acciones siguen estando acompañadas por las reuniones los primeros lunes de mes, de reuniones grandes que buscan servir de encuentro y consenso entre quienes participan del proyecto y de apertura a nuevos proyectos e iniciativas. Cuestión, esta última, que sigue siendo un trabajo paralelo a lo largo del proceso

CRONOGRAMA

2015: Septiembre. No hay tiempos concretos, aunque se quiere tener una primera idea de propuesta para antes de finales del año 2015. Lo claro es que hay una demanda de gente que necesita espacios para sacar adelante sus ideas y que es necesario promover un proceso que termine consiguiéndolo. Este proceso buscará dar soluciones y perspectivas de futuro al territorio, no trabaja desde las necesidades acuciantes del barrio y del distrito, esto se hará desde la Comisión Vecinal.

2016: Comenzar a difundir y ganar a gente para el proyecto. Proceso de testeo. Hacer actividades de visibilización y presentación del proyecto. Paralelamente ir creando el marco normativo y regulador del espacio de manera colaborativa.Creación de redes del CIVyD:

  • Redes vecinales y proyectos de participación del entorno.
  • Proyectos de desarrollo local y comunitario (subvencionados)
  • Proyectos de innovación con un fin de emprendimiento social.
  • Redes con otros proyectos y espacios de participación e innovación.

2017: Se abre un proceso amplio a San Cristóbal, Villaverde y Madrid de apertura a nuevos proyectos.

  • Se lleva a cabo una reunión amplia donde se bocetan las Áreas-Acción del CIVyD
  • Entrega del proyecto general y construcción de la organización. Con cerca de 40 proyectos particulares más el colectivo.
  • Obras de adecuación básicas.
  • Aprobación por unanimidad por parte de los Foros Locales.
  • Dificultades con el proyecto y temas de recursos administrativos por parte de la comisión técnica.

2018: La Comisión técnica nos da el Ok, tras subsanar varios errores.

  • Comenzamos de nuevo a montar la estructura y el llamamiento activo a los proyectos.
  • Se suman nuevos proyectos (a la par que echamos de menos a los que se han ido perdiendo)
  • Creamos las estructuras de trabajo y organización para la futura gestión del CIVyD
  • Abrimos alianzas con otros proyectos y recursos públicos y privados.
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